エピソード

  • Corticoides: ¿los estás indicando o los estás repitiendo?
    2026/08/26

    Hidrocortisona, dexametasona, metilprednisolona. Las indicamos casi todos los días y, justamente por eso, dejamos de pensarlas. Confieso que más de una vez las he indicado, o las he omitido, más por costumbre que por razonamiento.

    El enredo no está en el fármaco. Está en que metemos situaciones muy distintas dentro de la misma categoría: la molécula es la misma en un shock séptico, en un distrés, en una neumonía grave o en una meningitis; lo que intentamos modificar, no.

    Acá ordenamos el tema sistema por sistema. Qué hace realmente el corticoide y qué queda del concepto de CIRCI. Por qué en shock séptico las guías siguen en recomendación condicional con 72 ensayos encima, y por qué ADRENAL y APROCCHSS no dijeron lo mismo. Qué reabrieron DEXA-ARDS y RECOVERY en el distrés, y por qué el fenotipo hiperinflamatorio todavía no permite elegir a quién tratar. La incomodidad de que REMAP-CAP no reprodujera CAPE-COD, y en qué paciente el beneficio se sostiene mejor. También influenza, donde la respuesta es no; Pneumocystis con y sin VIH; meningitis bacteriana, donde el momento pesa tanto como la dosis; y TEC, donde la metilprednisolona aumentó la mortalidad.

    Cerramos con los efectos adversos demostrados y con el descenso progresivo: cuándo hace falta y cuándo es puro rito.

    El mensaje no es corticoides sí o no, sino en qué paciente, para qué indicación, con qué dosis y durante cuánto tiempo.

    El libro del podcast se pide gratis a cronicasuci@gmail.com.

    Bibliografía

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    5. Annane D, y cols. Hydrocortisone plus fludrocortisone for adults with septic shock (APROCCHSS). N Engl J Med. 2018;378(9):809-818. DOI: 10.1056/NEJMoa1705716
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    9. Dequin PF, y cols. Hydrocortisone in severe community-acquired pneumonia (CAPE COD). N Engl J Med. 2023;388(21):1931-1941. DOI: 10.1056/NEJMoa2215145
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    11. Lansbury LE, y cols. Corticosteroids as adjunctive therapy in the treatment of influenza. Cochrane Database Syst Rev. 2019;2:CD010406. DOI: 10.1002/14651858.CD010406.pub3
    12. Lemiale V, y cols. Adjunctive corticosteroids in non-AIDS patients with severe Pneumocystis jirovecii pneumonia (PIC). Lancet Respir Med. 2025;13(9):800-808. DOI: 10.1016/S2213-2600(25)00125-0
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    15. Chaudhuri D, y cols. Adverse effects related to corticosteroid use in sepsis, ARDS, and community-acquired pneumonia. Crit Care Explor. 2024;6(4):e1071. DOI: 10.1097/CCE.0000000000001071
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    27 分
  • Post-paro: el shock mata temprano, el cerebro condiciona el desenlace tardío
    2026/08/10

    Madrugada. Llega un paciente que estuvo 18 minutos en el reanimador, con dos vasoactivos, sedado y conectado. No lleva una hora con nosotros y ya estamos preguntando cómo va a quedar el cerebro. Mientras tanto, nadie mira el shock. Y de los que mueren en la UCI después de un paro, uno de cada tres se muere de shock (Lemiale, Intensive Care Med 2013).


    El episodio corrige una idea muy instalada: que primero se trata el shock y recién al tercer día uno se ocupa del cerebro. Los dos mecanismos arrancan juntos, en el no flujo, y se tratan desde el primer minuto. Lo que corre a distinto ritmo es la muerte. Y lo único que debe esperar es el pronóstico neurológico.


    Recorremos las horas en que el monitor engaña: cuánto oxígeno antes de titular (EXACT), qué cuesta hiperventilar para “bajar la presión intracraneal” (TAME), por qué subir la presión arterial media de rutina no tiene respaldo (BOX) y por qué quedarse solo con la fracción de eyección es una trampa. Saldamos además la deuda con los órganos que quedan fuera del pase: casi la mitad hace distrés (Johnson, Resuscitation 2019) y la isquemia mesentérica no oclusiva es rara, pero se muere el 96 % (Paul, Resuscitation 2020).


    Después desarmamos tres costumbres: bicarbonato (BIHCA), corticoides de rutina (VAM-IHCA) y coronariografía inmediata en todos sin elevación del ST (TOMAHAWK). Cerramos donde el razonamiento clínico pesa más que el protocolo: casi un tercio de los que despiertan lo hace tarde, con una mediana de 93 horas desde que se suspende la sedación (Paul, Intensive Care Med 2016). Si el algoritmo dice indeterminado, esperar es la conducta activa.


    Referencias principales (la lista completa va en el documento del episodio):


    1. Lemiale V, Dumas F, Mongardon N, et al. Intensive care unit mortality after cardiac arrest: the relative contribution of shock and brain injury in a large cohort. Intensive Care Med. 2013;39(11):1972-1980. doi:10.1007/s00134-013-3043-4

    2. Hirsch KG, Amorim E, Coppler PJ, et al. Post-Cardiac Arrest Care: 2025 AHA Guidelines. Circulation. 2025;152(Suppl 2):S673-S718. doi:10.1161/CIR.0000000000001375

    3. Nolan JP, Sandroni C, Cariou A, et al. ERC-ESICM guidelines 2025: post-resuscitation care. Intensive Care Med. 2025;51(12):2213-2288. doi:10.1007/s00134-025-08117-3

    4. Bernard SA, Bray JE, Smith K, et al. Lower vs higher oxygen saturation targets after out-of-hospital cardiac arrest (EXACT). JAMA. 2022;328(18):1818-1826. doi:10.1001/jama.2022.17701

    5. Eastwood G, Nichol AD, Hodgson C, et al. Mild hypercapnia or normocapnia after out-of-hospital cardiac arrest (TAME). N Engl J Med. 2023;389(1):45-57. doi:10.1056/NEJMoa2214552

    6. Kjaergaard J, Møller JE, Schmidt H, et al. Blood-pressure targets in comatose survivors of cardiac arrest (BOX). N Engl J Med. 2022;387(16):1456-1466. doi:10.1056/NEJMoa2208687

    7. Granfeldt A, Holmberg MJ, Andersen LW, et al. Sodium bicarbonate for in-hospital cardiac arrest (BIHCA). JAMA. 2026. doi:10.1001/jama.2026.10628

    8. Andersen LW, Isbye D, Kjærgaard J, et al. Vasopressin and methylprednisolone vs placebo in in-hospital cardiac arrest (VAM-IHCA). JAMA. 2021;326(16):1586-1594. doi:10.1001/jama.2021.16628

    9. Desch S, Freund A, Akin I, et al. Angiography after out-of-hospital cardiac arrest without ST-segment elevation (TOMAHAWK). N Engl J Med. 2021;385(27):2544-2553. doi:10.1056/NEJMoa2101909

    10. Johnson NJ, Caldwell E, Carlbom DJ, et al. Acute respiratory distress syndrome after out-of-hospital cardiac arrest. Resuscitation. 2019;135:37-44. doi:10.1016/j.resuscitation.2019.01.009

    11. Paul M, Bougouin W, Dumas F, et al. Nonocclusive mesenteric ischemia after out-of-hospital cardiac arrest. Resuscitation. 2020;157:211-218. doi:10.1016/j.resuscitation.2020.09.028

    12. Paul M, Bougouin W, Geri G, et al. Delayed awakening after cardiac arrest: prevalence and risk factors. Intensive Care Med. 2016;42(7):1128-1136. doi:10.1007/s00134-016-4349-9

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    27 分
  • SDRA: no trates la gasometría, protege el pulmón.
    2026/07/22

    Un paciente con SDRA grave, una PaFi de 90 y una FiO₂ al 100%. La reacción automática suele ser subir el PEEP, repetir una gasometría y seguir persiguiendo el número. Pero ¿y si el problema ya no fuera cuánto oxigena, sino cuánta energía recibe, respiración a respiración, un pulmón reducido al tamaño funcional de un “baby lung”?

    En este episodio de Crónicas desde la UCI, para la UCI, revisamos el SDRA desde la fisiología y no desde la receta. Recorremos su evolución desde Berlín hasta la nueva definición global y analizamos ventilación protectora, volumen corriente según peso predicho, driving pressure, PEEP, potencia mecánica y presión transpulmonar.

    También abordamos el P-SILI, el pendelluft, el esfuerzo inspiratorio, la sedación, el bloqueo neuromuscular y el lugar actual del prono y la ECMO. La pregunta central es incómoda, pero necesaria: ¿estamos sosteniendo al paciente o dañando el poco pulmón funcional que todavía le queda?

    En el SDRA no tratamos una gasometría. Tratamos un pulmón pequeño, heterogéneo y vulnerable, procurando entregarle la menor energía posible mientras resolvemos la causa y le damos tiempo para recuperarse.

    Bibliografía

    Bellani G, et al. Epidemiology, Patterns of Care, and Mortality for Patients With ARDS in ICUs (LUNG SAFE). JAMA. 2016;315(8):788-800. doi:10.1001/jama.2016.0291

    Gattinoni L, Pesenti A. The concept of “baby lung”. Intensive Care Med. 2005;31(6):776-784. doi:10.1007/s00134-005-2627-z

    ARDS Definition Task Force; Ranieri VM, et al. Acute respiratory distress syndrome: the Berlin Definition. JAMA. 2012;307(23):2526-2533. doi:10.1001/jama.2012.5669

    Matthay MA, et al. A New Global Definition of Acute Respiratory Distress Syndrome. Am J Respir Crit Care Med. 2024;209(1):37-47. doi:10.1164/rccm.202303-0558WS

    The Acute Respiratory Distress Syndrome Network. Ventilation with lower tidal volumes as compared with traditional tidal volumes for acute lung injury and ARDS. N Engl J Med. 2000;342(18):1301-1308. doi:10.1056/NEJM200005043421801

    Amato MBP, et al. Driving pressure and survival in the acute respiratory distress syndrome. N Engl J Med. 2015;372(8):747-755. doi:10.1056/NEJMsa1410639

    Costa ELV, et al. Ventilatory Variables and Mechanical Power in Patients with Acute Respiratory Distress Syndrome. Am J Respir Crit Care Med. 2021;204(3):303-311. doi:10.1164/rccm.202009-3467OC

    Maia IS, et al. Effect of a driving pressure-limiting strategy for patients with acute respiratory distress syndrome secondary to community-acquired pneumonia. Br J Anaesth. 2025;134(3):693-702. doi:10.1016/j.bja.2024.10.012

    Briel M, et al. Higher vs lower PEEP in patients with acute lung injury and ARDS: systematic review and meta-analysis. JAMA. 2010;303(9):865-873. doi:10.1001/jama.2010.218

    Beitler JR, et al. Effect of Titrating PEEP With an Esophageal Pressure-Guided Strategy vs an Empirical High PEEP-FiO₂ Strategy Among Patients With ARDS. JAMA. 2019;321(9):846-857. doi:10.1001/jama.2019.0555

    Yoshida T, Fujino Y, Amato MBP, Kavanagh BP. Spontaneous Breathing during Mechanical Ventilation: Risks, Mechanisms, and Management. Am J Respir Crit Care Med. 2017;195(8):985-992. doi:10.1164/rccm.201604-0748CP

    Guérin C, et al. Prone positioning in severe acute respiratory distress syndrome. N Engl J Med. 2013;368(23):2159-2168. doi:10.1056/NEJMoa1214103

    Moss M, et al. Early Neuromuscular Blockade in the Acute Respiratory Distress Syndrome. N Engl J Med. 2019;380(21):1997-2008. doi:10.1056/NEJMoa1901686

    Combes A, et al. Extracorporeal Membrane Oxygenation for Severe Acute Respiratory Distress Syndrome. N Engl J Med. 2018;378(21):1965-1975. doi:10.1056/NEJMoa1800385

    Qadir N, et al. An Update on Management of Adult Patients with ARDS: An Official ATS Clinical Practice Guideline. Am J Respir Crit Care Med. 2024;209(1):24-36. doi:10.1164/rccm.202311-2011ST

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    29 分
  • Swan-Ganz: ¿reliquia o herramienta?
    2026/07/08

    En la UCI hablamos mucho de fisiología, pero a veces olvidamos una pregunta incómoda: ¿medimos para decidir mejor o solo para sentir que entendemos más?

    En este episodio de Crónicas desde la UCI, para la UCI volvemos al Swan-Ganz, ese catéter que para algunos quedó como una reliquia de museo y para otros sigue siendo una herramienta irremplazable. No para defenderlo por nostalgia ni enterrarlo por moda, sino para revisar qué aporta realmente al lado de la cama.

    La tesis es simple: el Swan no es bueno ni malo por sí mismo. Depende de la pregunta clínica. No predice por arte de magia la respuesta a fluidos, no mide microcirculación, no reemplaza al ecocardiograma y no mejora desenlaces solo por estar instalado. Pero cuando la pregunta es precisa —falla ventricular derecha, hipertensión pulmonar, shock cardiogénico, soporte mecánico, destete de ECMO o trasplante cardíaco— puede entregar algo difícil de reconstruir con otros monitores: presión, flujo y saturación venosa mixta en el mismo momento fisiológico.

    Revisamos por qué presión no es flujo, por qué el wedge no equivale automáticamente a precarga, por qué el gasto cardíaco no siempre explica la perfusión y por qué usar un monitor invasivo sin una conducta asociada puede volver más elegante la confusión. Porque un número puede ser correcto y aun así llevarnos a una conclusión falsa. La medicina intensiva, para desgracia del Excel, sigue necesitando criterio.

    El Swan-Ganz no está muerto. Tampoco merece volver como amuleto. La pregunta no es si ponerlo o no ponerlo: la pregunta es qué problema quiero resolver y qué decisión voy a cambiar con ese dato.

    Bibliografía:


    Gilbert-Kawai N, Chen R, Patel S. BJA Educ. 2024. doi:10.1016/j.bjae.2024.08.003

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    Humbert M, Kovacs G, Hoeper MM, et al. Eur Heart J. 2022. doi:10.1093/eurheartj/ehac237

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    27 分
  • El paciente crítico geriátrico: cuando los números engañan
    2026/06/24

    Ingresa una paciente de 86 años con infección urinaria complicada. No tiene fiebre. La presión parece aceptable: 130/70. Pero en su casa vive en 160. Está más dormida, más lenta, “rara”, dice la hija. Y en la ficha aparece la frase automática: adulto mayor, mal pronóstico.

    Tal vez el primer error empieza ahí.

    En este episodio de Crónicas desde la UCI para la UCI revisamos al paciente crítico geriátrico desde la fisiología al lado de la cama. El paciente viejo no es un adulto joven con más años: es otro paciente. Tiene menos reserva, menos margen de error y menos capacidad para avisar cuando está cayendo.

    La presión puede parecer normal y no perfundir. El lactato puede subir sin que la respuesta sea inundarlo con volumen. La creatinina puede estar “tranquila” mientras el riñón ya está en aprietos. La fiebre puede no aparecer. El delirium puede esconderse en ese paciente quieto que parece cooperador. Y los fármacos pueden comportarse distinto en un cuerpo con menos músculo, más grasa y menor aclaramiento renal o hepático.

    Hablamos de fragilidad, sepsis, shock, fluidos, presión arterial, lactato, riñón, ventilación, delirium, farmacocinética, sarcopenia, debilidad adquirida en UCI, decisiones de ingreso y síndrome post cuidados intensivos.

    La edad importa, pero no basta. El diagnóstico importa, pero tampoco basta. Tratar de menos por prejuicio es un error. Pero tratar de más, sedar, inundar o insistir sin mirar reserva, también lo es.

    No nos pide menos medicina. Nos pide mejor medicina.

    Bibliografía

    1. Leblanc G, Boumendil A, Guidet B. Ten things to know about critically ill elderly patients. Intensive Care Med. 2017;43(2):217–219. doi:10.1007/s00134-016-4477-2
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    12. Schmidbauer ML, Dimitriadis K. ICU acquired weakness as a modifiable organ dysfunction? Nutrients. 2026;18(5):820. doi:10.3390/nu18050820
    13. Guidet B, Leblanc G, Simon T, et al. Systematic ICU triage and long-term mortality in critically ill elderly patients. JAMA. 2017;318(15):1450–1459. doi:10.1001/jama.2017.13889
    14. Butcher BW. Post–intensive care syndrome. JAMA. 2026. doi:10.1001/jama.2025.23666
      Apoyo adicional: Sakusic A, Rabinstein AA. ICU Delirium. Neurol Clin. 2025;43(1):1–13. doi:10.1016/j.ncl.2024.07.001

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    24 分
  • Estatus Epiléptico: ¿La Roca o la Punta del Iceberg?
    2026/06/09

    Estatus epiléptico: cuando apagar la crisis no basta.

    Un paciente convulsiona. El equipo espera una orden. La benzodiacepina está lista. Pero la pregunta incómoda es otra: ¿estás frente al problema completo o solo frente a la alarma?

    En este episodio llevamos el estatus epiléptico al terreno real de la urgencia y la UCI: qué hacer en los primeros minutos, cuándo tratar sin titubear, por qué las medias dosis dañan, cuándo escalar y por qué un paciente quieto puede seguir convulsionando en el EEG. La idea central: apagar la crisis es urgente; encontrar qué la encendió puede ser lo que salve al paciente.

    Bibliografía

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    24 分
  • La Tormenta en el Capilar — Microangiopatías Trombóticas
    2026/05/24
    Hay diagnósticos que uno reconoce por un patrón; y hay otros que exigen volver a entender la fisiología desde cero. Las microangiopatías trombóticas pertenecen a este segundo grupo.Una paciente ingresa a la UCI con anemia, trombocitopenia profunda, deterioro neurológico y lesión renal aguda. El impulso inicial parece lógico: transfundir plaquetas. Pero en este escenario, esa conducta puede alimentar el mismo proceso microtrombótico que está dañando cerebro, riñón y miocardio.En este episodio de Crónicas desde la UCI, para la UCI, abordamos la tormenta que ocurre en la microcirculación cuando el endotelio pierde el control: la púrpura trombocitopénica trombótica por déficit grave de ADAMTS13, la microangiopatía trombótica mediada por complemento, el síndrome hemolítico urémico asociado a toxina Shiga y las MAT secundarias que pueden confundirse con sepsis, CID, HELLP, hipertensión maligna, cáncer o toxicidad farmacológica.El eje no es memorizar una péntada clásica que casi nunca llega completa. Es aprender a sospechar a tiempo: anemia hemolítica microangiopática, plaquetas bajas y daño orgánico; reconocer el valor del frotis manual, la troponina y el perfil de coagulación; interpretar correctamente el puntaje PLASMIC; y no perder la única muestra que importa antes de iniciar plasma: ADAMTS13.Revisamos además las decisiones que cambian pronóstico: cuándo iniciar recambio plasmático sin esperar confirmación, por qué las plaquetas pueden estar contraindicadas en una PTT activa, cuál es el lugar de corticoides, caplacizumab y rituximab, y cuándo el fracaso terapéutico obliga a pensar en bloqueo del complemento con eculizumab o ravulizumab.Porque en la UCI no toda trombocitopenia con falla orgánica es sepsis. Y cuando el daño ocurre en el capilar, confiar solo en el monitor puede ser una forma particularmente elegante de llegar tarde.Puedes solicitar gratuitamente el libro del podcast escribiendo a cronicasuci@gmail.com.Referencias citadas en el episodioBauer, P. R., Ostermann, M., Russell, L., Robba, C., David, S., Ferreyro, B. L., et al. (2022). Plasma exchange in the intensive care unit: a narrative review. Intensive Care Medicine, 48(10), 1382–1396. https://doi.org/10.1007/s00134-022-06793-zBendapudi, P. K., Hurwitz, S., Fry, A., Marques, M. B., Waldo, S. W., Li, A., et al. (2017). Derivation and external validation of the PLASMIC score for rapid assessment of adults with thrombotic microangiopathies: a cohort study. The Lancet Haematology, 4(4), e157–e164. https://doi.org/10.1016/S2352-3026(17)30026-1Fridey, J. L., & Kaplan, A. A. (2023). Therapeutic apheresis: Indications, methodology, and complications. UpToDate.George, J. N., & Nester, C. M. (2014). Syndromes of thrombotic microangiopathy. New England Journal of Medicine, 371(7), 654–666. https://doi.org/10.1056/NEJMra1312353Leisring, J. W., Brodsky, S. V., & Parikh, S. V. (2024). The clinical evaluation and management of thrombotic microangiopathy. Arthritis & Rheumatology, 76(2), 153–165. https://doi.org/10.1002/art.42681Pène, F., et al. (2024). Ten things intensivists need to know about platelet transfusions. Intensive Care Medicine. https://doi.org/10.1007/s00134-023-07281-9Scully, M., Hunt, B. J., Benjamin, S., Liesner, R., Rose, P., Peyvandi, F., Cheung, B., Machin, S. J., & British Committee for Standards in Haematology. (2012). Guidelines on the diagnosis and management of thrombotic thrombocytopenic purpura and other thrombotic microangiopathies. British Journal of Haematology, 158(3), 323–335. https://doi.org/10.1111/j.1365-2141.2012.09167.xVincent, J.-L., Castro, P., Hunt, B. J., Jörres, A., Praga, M., Rojas-Suarez, J., & Watanabe, E. (2018). Thrombocytopenia in the ICU: disseminated intravascular coagulation and thrombotic microangiopathies — what intensivists need to know. Critical Care, 22, 158. https://doi.org/10.1186/s13054-018-2073-2
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    31 分
  • Tromboembolismo pulmonar 2026: ¿la guía que vino a ordenar la casa o a dejarnos más confundidos?
    2026/05/08

    El tromboembolismo pulmonar sigue siendo uno de esos diagnósticos que en la UCI nunca llega solo. Llega con hipoxemia, taquicardia, ventrículo derecho exigido, biomarcadores alterados, riesgo hemorrágico y una pregunta incómoda sobre la mesa: ¿anticoagular, trombolizar, ir a catéter, conectar ECMO o esperar?

    En este episodio revisamos la nueva guía multisocietaria estadounidense 2026 para el manejo del tromboembolismo pulmonar agudo en adultos, liderada por AHA y ACC. Más que memorizar una nueva clasificación, el foco está en entender qué mata al paciente: la espiral de falla del ventrículo derecho. Porque en el TEP grave el problema no es solo cuánto trombo hay, sino qué le está haciendo ese trombo al intercambio gaseoso, a la perfusión sistémica y a la capacidad del ventrículo derecho para sostener la circulación.

    Analizamos la clasificación A–E, el modificador respiratorio “R”, el rol real de los PERT, la anticoagulación inicial y extendida, el riesgo de intubar a estos pacientes, el uso de noradrenalina, vasopresina, dobutamina, óxido nítrico inhalado, ECMO venoarterial y las terapias avanzadas de reperfusión.

    También entramos en la zona gris: el paciente intermedio-alto. Ese que no está en shock, pero tampoco está tranquilo. Allí la guía clasifica mejor, pero no entrega una receta automática. Revisamos estudios como PEERLESS, FLAME, FLARE, EXTRACT-PE, PEITHO, FLASH, RENOVE y HOME-PE, con una advertencia central: no confundir mejoría hemodinámica o imagenológica con desenlaces clínicamente duros.

    La guía 2026 ordena bastante, pero no resuelve todo. Y quizás ese sea precisamente su valor: muestra con mayor claridad dónde sabemos, dónde creemos saber y dónde todavía seguimos decidiendo con fisiología, juicio clínico y discusión en equipo.

    Porque en TEP grave la pregunta ya no puede ser solo “¿masivo o submasivo?”. La pregunta correcta es: ¿cómo está el ventrículo derecho?, ¿hay hipoperfusión?, ¿hay falla respiratoria?, ¿cuál es el riesgo hemorrágico?, ¿qué recurso de reperfusión tengo disponible y en cuánto tiempo?

    Menos etiquetas automáticas. Más fisiología aplicada al pie de cama.

    Bibliografía

    Creager MA, Barnes GD, Giri J, et al. 2026 AHA/ACC/ACCP/ACEP/CHEST/SCAI/SHM/SIR/SVM/SVN Guideline for the Evaluation and Management of Acute Pulmonary Embolism in Adults. Circulation. 2026;153–e1051. doi: 10.1161/CIR.0000000000001415

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    Falster C, Egholm G, Lambrechtsen J, et al. Treatment of acute pulmonary embolism: a comparison of international guideline recommendations. Journal of Thrombosis and Haemostasis. 2025. doi: 10.1016/j.jtha.2025.11.021

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    Silver MJ, Gibson CM, Giri J, et al. FLAME. Circ Cardiovasc Interv. 2023.

    Tu T, Toma C, Tapson VF, et al. FLARE. JACC Cardiovasc Interv. 2019;12:859–869.

    Sista AK, Horowitz JM, Tapson VF, et al. EXTRACT-PE. JACC Cardiovasc Interv. 2021;14:319–329.

    Toma C, Bunte MC, Cho KH, et al. FLASH registry. Catheter Cardiovasc Interv. 2022;99:1345–1355.

    Sanchez O, Charles-Nelson A, Ageno W, et al. RENOVE. N Engl J Med. 2024.

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    Konstantinides SV, Meyer G, Becattini C, et al. 2019 ESC Guidelines for pulmonary embolism. Eur Heart J. 2020;41:543–603.


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    34 分