『Swan-Ganz: ¿reliquia o herramienta?』のカバーアート

Swan-Ganz: ¿reliquia o herramienta?

Swan-Ganz: ¿reliquia o herramienta?

無料で聴く

ポッドキャストの詳細を見る

En la UCI hablamos mucho de fisiología, pero a veces olvidamos una pregunta incómoda: ¿medimos para decidir mejor o solo para sentir que entendemos más?

En este episodio de Crónicas desde la UCI, para la UCI volvemos al Swan-Ganz, ese catéter que para algunos quedó como una reliquia de museo y para otros sigue siendo una herramienta irremplazable. No para defenderlo por nostalgia ni enterrarlo por moda, sino para revisar qué aporta realmente al lado de la cama.

La tesis es simple: el Swan no es bueno ni malo por sí mismo. Depende de la pregunta clínica. No predice por arte de magia la respuesta a fluidos, no mide microcirculación, no reemplaza al ecocardiograma y no mejora desenlaces solo por estar instalado. Pero cuando la pregunta es precisa —falla ventricular derecha, hipertensión pulmonar, shock cardiogénico, soporte mecánico, destete de ECMO o trasplante cardíaco— puede entregar algo difícil de reconstruir con otros monitores: presión, flujo y saturación venosa mixta en el mismo momento fisiológico.

Revisamos por qué presión no es flujo, por qué el wedge no equivale automáticamente a precarga, por qué el gasto cardíaco no siempre explica la perfusión y por qué usar un monitor invasivo sin una conducta asociada puede volver más elegante la confusión. Porque un número puede ser correcto y aun así llevarnos a una conclusión falsa. La medicina intensiva, para desgracia del Excel, sigue necesitando criterio.

El Swan-Ganz no está muerto. Tampoco merece volver como amuleto. La pregunta no es si ponerlo o no ponerlo: la pregunta es qué problema quiero resolver y qué decisión voy a cambiar con ese dato.

Bibliografía:


Gilbert-Kawai N, Chen R, Patel S. BJA Educ. 2024. doi:10.1016/j.bjae.2024.08.003

Chatterjee K. Circulation. 2009. doi:10.1161/CIRCULATIONAHA.108.811141

Marik PE. Ann Intensive Care. 2013. doi:10.1186/2110-5820-3-38

Parker MM, Pinsky MR, Takala J, Vincent JL. Crit Care Med. 2023. doi:10.1097/CCM.0000000000005718

Swan HJC, Ganz W, Forrester J, et al. N Engl J Med. 1970. doi:10.1056/NEJM197008272830902

Forrester JS, Diamond G, Chatterjee K, Swan HJC. N Engl J Med. 1976. doi:10.1056/NEJM197612092952406

Levy MM. Crit Care Clin. 1996. doi:10.1016/S0749-0704(05)70281-5

Connors AF Jr, Speroff T, Dawson NV, et al. JAMA. 1996. doi:10.1001/jama.1996.03540110043030

Robin ED. Ann Intern Med. 1985. doi:10.7326/0003-4819-103-3-445

Sandham JD, Hull RD, Brant RF, et al. N Engl J Med. 2003. doi:10.1056/NEJMoa021108

Harvey S, Harrison DA, Singer M, et al. Lancet. 2005. doi:10.1016/S0140-6736(05)67061-4

Binanay C, Califf RM, Hasselblad V, et al. JAMA. 2005. doi:10.1001/jama.294.13.1625

ARDS Clinical Trials Network. N Engl J Med. 2006. doi:10.1056/NEJMoa061895

Shah MR, Hasselblad V, Stevenson LW, et al. JAMA. 2005. doi:10.1001/jama.294.13.1664

Rajaram SS, Desai NK, Kalra A, et al. Cochrane Database Syst Rev. 2013. doi:10.1002/14651858.CD003408.pub3

Thiele H, Hassager C. N Engl J Med. 2026. doi:10.1056/NEJMra2312086

Garan AR, Kanwar M, Thayer KL, et al. JACC Heart Fail. 2020. doi:10.1016/j.jchf.2020.08.012

Kanwar MK, Blumer V, Zhang Y, et al. J Card Fail. 2023. doi:10.1016/j.cardfail.2023.05.001

Baldetti L, Cosenza M, Galdieri C, et al. Rev Cardiovasc Med. 2025. doi:10.31083/RCM27034

Humbert M, Kovacs G, Hoeper MM, et al. Eur Heart J. 2022. doi:10.1093/eurheartj/ehac237

Monnet X, Teboul JL. Crit Care. 2017. doi:10.1186/s13054-017-1739-5

Monnet X, Messina A, Greco M, et al. Intensive Care Med. 2025. doi:10.1007/s00134-025-08137-z

adbl_web_anon_alc_button_suppression_t1
まだレビューはありません