¿Por qué nos cuesta tanto mostrar lo que sentimos?
A veces preferimos callar un “te quiero”, un “te echo de menos”, un “esto me ha dolido” o incluso un “te necesito”, porque sentimos que mostrar nuestras emociones nos hace débiles, nos expone demasiado o puede hacer que los demás nos rechacen.
Muchas veces no es que no sepamos expresar lo que sentimos, sino que hemos aprendido a esconderlo.
En este episodio hablamos sobre el miedo a mostrarnos vulnerables emocionalmente y sobre todo aquello que aprendemos a guardar dentro para evitar sentirnos incómodos, juzgados, heridos o rechazados.
Hablaremos de cómo las emociones que reprimimos pueden terminar afectando a nuestra manera de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás, de la importancia de reconocer y poner nombre a lo que nos pasa y de cómo empezar a expresar pequeñas verdades sin sentir que tenemos que abrirnos de golpe.
También descubriremos que la vulnerabilidad no significa contarlo todo ni dejar de protegernos, sino atrevernos poco a poco a ser más honestos con lo que sentimos y necesitamos.
Sentir no nos hace débiles.
Aprender a escucharnos y expresarnos es, precisamente, una forma de cuidarnos y de vivir con más estabilidad, coherencia y libertad.
🎙️ El podcast de Método Sanate, con Vittoria Verì Doldo.