『Titanes Inmobiliarios 1.7 - El mercado no te frena. Te retrata. | La mentalidad del agente de alta facturación』のカバーアート

Titanes Inmobiliarios 1.7 - El mercado no te frena. Te retrata. | La mentalidad del agente de alta facturación

Titanes Inmobiliarios 1.7 - El mercado no te frena. Te retrata. | La mentalidad del agente de alta facturación

無料で聴く

ポッドキャストの詳細を見る
Nueve y treinta y tres de la noche. Un coche aparcado. Motor apagado. Y dentro, un agente inmobiliario que acaba de perder otro cliente. Otro más. Y la pregunta que le viene no es «¿qué he hecho mal?». Es otra, mucho más peligrosa: «¿De verdad vale la pena todo esto?». Ese agente era yo. Bienvenido a un nuevo episodio de Titanes Inmobiliarios, el podcast donde hablamos claro, sin humo y sin anestesia, de lo que de verdad hace crecer a un profesional inmobiliario. Hoy arrancamos con el primero de los seis temas de la temporada: la mentalidad. Y te aviso desde ya: no vengo a motivarte. Vengo a incomodarte un poquito. Porque de motivación vas sobrado. Lo que te falta es otra cosa. LA ENFERMEDAD DE LA SENSACIÓN Piensa en un lunes cualquiera. Te levantas, café, abres el portal y ves que el de enfrente ha captado el piso que tú llevabas semanas persiguiendo. Y ya está: ya tienes el día decidido. Pero no lo has decidido tú. Lo ha decidido cómo te sientes. Si te sientes bien, llamas. Si te sientes mal, ordenas la mesa, retocas fotos y contestas correos que podían esperar. Y a eso le llamas trabajar. A final de mes miras los números y dices: «es que el mercado está fatal». Pero hay gente vendiendo en tu misma ciudad, con tu mismo mercado, tus mismos precios y tu misma competencia. Y les va bien. Entonces, ¿cuál es tu problema? Que trabajas por sensación. Y la sensación es la peor jefa que puedes tener: un día te sube el sueldo y al día siguiente te despide. Yo a esto lo llamo la enfermedad de la sensación, y es la que tiene a muchísimos inmobiliarios capaces, buenos de verdad, sobreviviendo en lugar de crecer. LAS TRES CLAVES DE UNA MENTALIDAD DE ALTA FACTURACIÓN Tener una mentalidad de alta facturación no es levantarte a las cinco de la mañana ni repetir frases delante del espejo. Son tres cosas muy concretas, y en este episodio te las doy muy claras. Primera: tu cabeza necesita números, no sensaciones. Un agente con mentalidad de alta facturación no se pregunta «¿cómo me siento hoy?», sino «¿qué tengo que hacer hoy?». Y la respuesta la tiene escrita antes de levantarse: cuántas conversaciones necesita para una cita, cuántas citas para una captación y cuántas captaciones para una operación. Porque un día malo con sistema rinde más que un día bueno sin él. Te lo explico con el ejemplo de dos agentes de la misma oficina: uno llama cuando se siente con fuerza y el otro llama todos los días a la misma hora, se sienta como se sienta. Dale tres meses y verás quién tiene cartera. Y te cuento algo que aprendí en casa, mucho antes de saber lo que era una captación: mi padre fue ciclista profesional, y un ciclista no sale a entrenar cuando le apetece. Sale porque toca. Con frío, con lluvia, con las piernas cargadas. Porque la carrera no se gana el día de la carrera: se gana en todos los días que nadie ve. Tu facturación funciona exactamente igual. Segunda: cambia la pregunta. Casi todos los agentes se preguntan «¿por qué no me sale?», y esa pregunta solo tiene respuestas que te dejan de víctima: el mercado, el cliente, el jefe, la competencia. Te propongo otra, una que duele más: ¿te contratarías a ti mismo? Si fueras el dueño de la agencia y vieras cómo has trabajado esta semana —cuántas llamadas, cuántas visitas, cuánto seguimiento—, ¿te contratarías? Esa pregunta te saca de víctima y te sienta en la silla del jefe. Y el jefe no se queja: decide. Y decide con datos. Porque la culpa no factura; lo que factura es corregir. Nadie va a venir a salvarte: ni el portal, ni la franquicia, ni el mercado cuando suba. En tu empresa, el que decide eres tú. Tercera, la que más cuesta: lo que te frena es gasolina. Cuando entré en este sector me encontré con muchos dinosaurios. Me copiaron y me criticaron. Tuve dos opciones: perder el tiempo respondiendo o usarlo todo como combustible. Elegí lo segundo. Y tú tienes lo mismo delante: el cliente que se fue con otra agencia, el compañero que se ríe porque haces llamadas, el familiar que te pregunta cuándo vas a buscarte un trabajo de verdad. Todo eso puede ser una losa o puede ser gasolina. Tú eliges. Y eliges todos los días, porque la empresa también come todos los días. LO QUE PASÓ EN AQUEL COCHE En este episodio también te cuento qué pasó a las nueve y treinta y tres de aquella noche. Spoiler: no hubo magia ni iluminación. Hubo una decisión. La de no dejar que una mala noche decidiera por mí el resto de mi carrera. La de dejar de trabajar por cómo me sentía y empezar a trabajar por lo que tocaba. De ahí nace todo lo demás: el sistema, los procesos y todo lo que vamos a trabajar esta temporada. Porque puedes tener el mejor método del mundo, que si tu cabeza va por libre, no lo vas a aplicar. El mercado no te frena. Te retrata. EL EJERCICIO PARA HOY Este episodio no termina cuando dejas de escucharlo. Te dejo un ejercicio para hoy, no para mañana. Coge una hoja y escribe arriba: ...
adbl_web_anon_alc_button_suppression_t1
まだレビューはありません