Imagina perder una camioneta de $90,000 dólares recién salida de agencia, no por una falla mecánica o una tormenta, sino por una mentira mal ejecutada.
En este episodio de Siniestros y Pretextos, desarmamos un caso extremo donde el pánico y las malas decisiones transformaron un siniestro de rutina en una pérdida patrimonial total.
Un cliente reporta que su motor se apagó al cruzar un charco durante una lluvia torrencial en la ciudad. Todo parece normal hasta que el ajustador abre el cofre en total silencio y encuentra la evidencia irrefutable: medio kilo de arena de mar, agua salada y caracoles rotos.
El problema real nunca fue el agua, sino el fraude. El cliente pagó $400 dólares de su bolsillo en una grúa privada para sacar su 4x4 de las dunas de la playa y montó una escena falsa en pavimento húmedo.
En este episodio descubrirás:
Por qué meter tu vehículo al mar detona una exclusión automática por agravación de riesgo en el 99% de las pólizas.
El impacto letal de alterar intencionalmente la escena del siniestro antes de que llegue el ajustador.
Cómo una mentira en el reporte telefónico inicial destruye cualquier defensa legal que tu agente pudiera armar a tu favor.
El desgaste innecesario del agente de seguros al intentar defender un caso a ciegas.
Como asesor, tu trabajo real es evitar que el cliente se ponga la soga al cuello por desinformación en el momento crítico. Tener el control de la información te permite frenar estas crisis antes de que ocurran. Por eso la evolución natural es usar Agenthos, El CRM de los Seguros, para enviar un WhatsApp con las exclusiones exactas de la póliza en tiempo real