Henry Fielding - Tom Jones (Análisis integral)
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Hola, lunares. Hoy nos metemos de lleno en una de esasnovelas que, cuando la lees, sientes que el siglo XVIII te está guiñando el ojo desde el sillón de al lado. The History of Tom Jones, a Foundling —La historia de Tom Jones, un expósito— de Henry Fielding, publicada en febrero de 1749, es mucho más que “la novela picaresca inglesa por excelencia”. Es unartefacto literario que todavía hoy nos habla de cómo juzgamos a la gente, de lo que es la virtud de verdad y de por qué las apariencias son el mayor engaño de cualquier época.
Fielding no era un escritor de torre de marfil. Había sidodramaturgo, había conocido el éxito y el fracaso en el teatro, y cuando escribió Tom Jones ya era magistrado en Londres. Ese ojo de juez que veía a los pobres, a los hipócritas y a los poderosos se nota en cada página.La novela nace en un momento clave: justo después de que Samuel Richardson publicara Pamela, esa historia de la criada virtuosa que se casa con su amo. Fielding, que ya había parodiado a Richardson en Shamela y JosephAndrews, responde con algo mucho más ambicioso: una novela que no predica pureza, sino que observa la naturaleza humana con humor, empatía y una lucidezcasi psicológica.
Para el lector novato: es una novela divertida, llena de peripecias, con un protagonista carismático y una heroína que tiene agencia de verdad. Se lee con placer, aunque tenga más de setecientas páginas en muchas ediciones.
Para el lector experimentado: es una de las cumbres del realismo cómico inglés, un puente entre el picaresco español y la novela decimonónica, y un tratado disfrazado de aventura sobre cómo se construye (o se destruye) el caráctermoral en sociedad.
Fielding nos recuerda algo que sigue siendo incómodo: aveces el “bueno” de verdad es el que se mancha, y el que parece limpio es el que más daño hace. En una época de redes sociales y juicios instantáneos, Tom Jones sigue siendo un antídoto muy necesario.
Así que, lunares, si todavía no se han aventurado con esteclásico, los invito a abrir la puerta de la casa de Allworthy y a dejarse llevar por el camino. La noche lunar de hoy tiene sabor a posada inglesa, a caballo al galope y a una risa que, debajo, es profundamente seria.