Ayahuasca y el viaje interior, desde hace cientos de años, los indígenas de la selva Amazónica, han practicado un ritual de sanación, complejo y elaborado, que inicia con una preparación y continúa con un viaje interior.
Comienza con una purga tanto física como mental seguida de una confrontación con la sombra, hasta llegar a una descarga o catarsis, que puede ser simple y emocional hasta una transformación cualitativa de nuestra percepción personal.
La Ayahuasca por ello es un Enteógeno con el poder de conducirnos a nuestra propia esencia interior.