『Enteratec 225: El cuaderno que leen todas mis IAs. Evita que te mienta la IA.』のカバーアート

Enteratec 225: El cuaderno que leen todas mis IAs. Evita que te mienta la IA.

Enteratec 225: El cuaderno que leen todas mis IAs. Evita que te mienta la IA.

無料で聴く

ポッドキャストの詳細を見る
Miguel Angel Terrón lleva tiempo programando con inteligencia artificial: hace programitas, experimenta y prueba distintas IAs. En este capítulo del consultorio de Enteratec cuenta un tropiezo que, según él, acabará encontrándose cualquiera que trabaje con asistentes de IA. Uno de sus asistentes le dio un resumen de un proyecto con datos de hace unos cuantos meses. Lo hizo con absoluta seguridad, como si fuera la verdad absoluta. Y lo curioso es que no se había inventado nada. Había leído lo que tenía guardado. El problema era justo ese: lo guardado estaba viejo y nadie se lo había dicho. Todo esto se grabó paseando, con banda sonora incluida. Los jardineros de Dos Hermanas andaban soplando hojas con unas máquinas de combustión de ruido «demencial», y obligaron a migue a cambiar de camino más de una vez. La oficina de las libretas secretas Para explicar el problema, Miguel Ángel usa una imagen muy clara. Imagina una oficina con dos o tres empleados, cada uno en una sala distinta y cada uno con su propia libreta, que no enseña a nadie. El lunes cambia algo importante en un proyecto. El empleado de esa sala lo apunta en su libreta.El miércoles preguntas en otra sala cómo va ese proyecto.Te contestan lo que pone en su libreta, que es lo del mes pasado. No hay mala fe. Simplemente no sabían que el compañero lo había cambiado. Eso es exactamente lo que le pasa a él. Trabaja con varias máquinas: un Mac donde desarrolla,un servidor Linux donde viven un montón de proyectos,otro servidor donde corren ciertos bots,y un MacBook Pro con sus propios agentes y proyectos. En cada una hay una IA que le ayuda, y cada una tiene su propia memoria. Son los empleados de las distintas salas. Lo traicionero: la IA no sabe lo que no sabe Aquí está la parte peligrosa. Un humano, si hace tiempo que no mira algo, te dice: «déjame comprobarlo». Una IA, si lo que tiene guardado tiene buena pinta, te lo cuenta con total firmeza. Lo explica con un ejemplo de obra: si nadie ha apuntado que ya se han levantado las paredes, la IA puede seguir convencida de que el edificio está en los cimientos. La solución: hacer como con los dotfiles La idea parece una tontería cuando se cuenta: dejar de guardar el conocimiento en la cabeza de cada IA y ponerlo en un sitio que lean todas. Miguel Ángel insiste en que no se ha inventado nada. Se inspira en una práctica que los desarrolladores llevan haciendo unos 15 años: los dotfiles. Son esos ficheros de configuración que empiezan por punto y que los sistemas Unix usan desde hace décadas. Mucha gente los guarda en un repositorio Git y los comparte entre todos sus equipos. Así todos funcionan exactamente igual, porque todos tienen el mismo fichero. Él ha hecho lo mismo, pero con las instrucciones y el conocimiento de sus agentes de IA. Y lo ha organizado con dos reglas. Regla 1: un solo libro de normas Hay un único fichero con todo lo que cualquier asistente debe saber: qué servidores hay,cómo trabaja él,qué normas sigue,qué proyectos existen y en qué estado están. Antes había una copia en cada ordenador. Cada copia envejecía a su ritmo y ninguna se enteraba de cómo iban las demás. Ahora solo hay una, y todos los ordenadores descargan esa configuración general cada 10 minutos. Regla 2: el estado de cada proyecto vive en el proyecto No hay un fichero de estado general. Cada proyecto guarda su estado en su propia carpeta: qué está a medias, qué espera una decisión suya… Lo mejor es que el asistente lo actualiza en cuanto cambia algo, no al final del día. El ejemplo es VozCaster, su bot para publicar un capítulo de podcast enviando un audio por Telegram. En la última versión que ha subido al repositorio, la 1.10, ya se puede instalar el plugin en una web de WordPress y dar permisos a distintos perfiles de usuario. Por ejemplo, en una escuela oficial de idiomas los profesores podrían publicar, pero con una revisión previa. Todo ese estado (publicación, traducciones y demás) se guarda en la carpeta del proyecto en el momento en que cambia. El mapa y el director de orquesta Por encima de todo hay un mapa: una tabla que dice en qué máquina y en qué carpeta está cada proyecto, y dónde se lee su estado actual. El mapa no cuenta de qué va nada. Solo conecta carpetas. La parte favorita de Miguel Ángel es el «director de orquesta». Es un proyecto que lee ese mapa y se conecta a cada proyecto, en cada máquina, para consultar su estado real. Le pregunta «¿cómo va esto?» o «¿qué hay pendiente?», y el director va a mirarlo. Se conecta por SSH a través de Tailscale, una VPN que le encanta. Esté en casa, en la oficina o en cualquier sitio, todo funciona como si fuera una red local.El fichero común vive en GitHub, que hace de «libro común». Es un sistema de control de versiones: guarda todo el historial y permite recuperar cualquier versión anterior.La regla de oro: nunca contesta de memoria. Siempre se conecta y lo comprueba. ...
adbl_web_anon_alc_button_suppression_t1
まだレビューはありません