Café Inglés, plaza del Carbón, en pleno centro de Málaga. Los camareros del establecimiento acaban de arrancar el turno para atender a la clientela cuando tres tiros interrumpen la rutina de las comandas. Se han escuchado cerca, en el callejón de acceso al café. Fuera, el desenlace de una reyerta que lleva semanas cocinándose y un cuerpo inerte en el suelo. Es Manuel Heredia Loring, hijo de la gran burguesía del siglo XIX, concejal y, para casi todos, el próximo alcalde de Málaga. Los tres tiros iban para él. El agresor huye de la escena del crimen: es Francisco de Asís García Peláez, director interino de uno de los periódicos con más tradición en la ciudad, ‘Diario Mercantil’.
Era domingo por la noche. 7 de junio de 1891. Quedaban apenas dos meses para la inauguración de la calle Larios, símbolo del esplendor burgués de la Málaga del siglo XIX, pero esas luces de cara a la galería escondían también muchas sombras. Esta es la historia de aquel homicidio.